Esto se llama vitiligo: una experiencia que muchos vivimos en silencio.
Durante mucho tiempo, muchas personas con vitiligo aprendemos a cubrir nuestra piel. A veces se piensa que lo hacemos únicamente porque la sociedad nos obliga, por las miradas o por los comentarios, pero la realidad es un poco más compleja.
En muchos casos, también lo hacemos por decisión propia. No porque nos avergüence, sino porque ver el vitiligo en nuestra piel todos los días, puede cansar emocionalmente. Mirarlo constantemente puede recordarnos la condición una y otra vez, generar ansiedad o aumentar el estrés sin que siquiera lo notemos. Para algunas personas, cubrirlo en algunos momentos es una forma de descansar mentalmente.
El vitiligo no solo se vive en la piel, también se vive en la mente. Por eso cada persona encuentra su propia manera de sobrellevarlo, y ninguna es incorrecta.
Dentro de ese proceso personal, existen historias que reflejan sentimientos que muchos comprendemos. Una de ellas es la de Tiffany, una joven que decidió responder a las miradas de una forma muy distinta, con un mensaje simple pero poderoso: “It’s called vitiligo”.
Cuando las manchas se vuelven parte del día a día.
Quienes vivimos con vitiligo sabemos que no siempre es fácil convivir con él. No por dolor físico, sino por el impacto emocional que puede generar.
Las preguntas constantes, las suposiciones y las miradas prolongadas pueden terminar afectando la seguridad personal. Con el tiempo, muchas personas comienzan a evitar ciertas situaciones: piscinas, playas, ropa corta o incluso espacios donde saben que su piel llamará la atención.
No se trata de falta de autoestima. Muchas veces se trata simplemente de proteger la tranquilidad emocional.
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| Para muchas personas con vitiligo, las miradas llegan antes que la comprensión. |
Un mensaje que habla sin necesidad de explicaciones.
En lugar de seguir ocultándose, Tiffany tomó una decisión distinta. Se tatuó en el brazo una frase clara y directa: “It’s called vitiligo”.
Más que un tatuaje, se convirtió en una respuesta silenciosa. Una manera de explicar sin tener que justificarse, de informar sin discutir y de transformar la curiosidad en aprendizaje.
Ese mensaje no busca llamar la atención, sino normalizar una condición que muchas personas aún desconocen.
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| Una frase sencilla que convierte la mirada en conciencia. |
Visibilizar también ayuda a educar.
Hablar del vitiligo sigue siendo necesario. Todavía existen muchos mitos alrededor de esta condición: que es contagiosa, que aparece por quemaduras o que se debe a descuidos en la piel.
La realidad es distinta, pero mientras no se hable con naturalidad, la desinformación continúa. Cada historia compartida ayuda a romper esos prejuicios y a generar un poco más de empatía.
Cuando alguien entiende qué es el vitiligo, deja de mirar con extrañeza y comienza a mirar con respeto.
Mostrarlo u ocultarlo: ambas decisiones son válidas.
No todas las personas con vitiligo desean mostrar su piel, y eso también está bien. A veces ocultarlo no tiene que ver con miedo, sino con bienestar emocional.
No verlo todo el día puede ayudar a pensar menos en él, a reducir la preocupación constante y a vivir el día con mayor calma. Para muchos, esa decisión representa paz mental.
Así como hay quienes encuentran fuerza al mostrarlo, hay quienes encuentran tranquilidad al cubrirlo. Ninguna postura es mejor que la otra. Lo importante es que la decisión sea propia.
Una reflexión final.
El vitiligo no define quiénes somos, pero sí nos enseña a conocernos mejor. Cada persona vive su proceso de manera distinta, a su ritmo y según sus propias emociones.
Historias como la de Tiffany no buscan imponer una forma de vivir el vitiligo, sino recordarnos que existen muchas maneras de afrontarlo. Todas válidas. Todas respetables.
Porque al final, no se trata de esconder o mostrar manchas, sino de vivir con mayor paz interior.
Esto se llama vitiligo.
Y cada quien decide cómo convivir con él.
¿Y tú, cómo vives tu vitiligo?
Cada experiencia es diferente. Si quieres, puedes compartir tu historia o tu forma de sobrellevar el vitiligo en los comentarios. A veces leer a alguien que pasa por lo mismo ayuda más de lo que imaginamos.
Fuente:
Historia basada en testimonios compartidos públicamente por personas con vitiligo en redes sociales y comunidades de apoyo.




Sugerencia de Red Vitíligo:
Red-Vitíligo recomienda hacer la visita a un Dermatólogo o Especialista con conocimiento o familiarizado en este padecimiento antes de optar y emplear cualquiera de los tratamientos o consejos de los que se habla aquí, ya que muchos de ellos necesitan de una supervisión médica.